Mujer disfrutando de un picnic saludable en verano, consejos de la Farmacia La Estrella

El verano ya está aquí, trayendo consigo días largos, luz radiante y la irresistible invitación a disfrutar del aire libre. Sin embargo, junto con el buen tiempo, llegan también factores como el sol intenso, el calor y la humedad, que requieren de una atención especial para cuidar de nuestra salud y la de nuestra familia.

En Farmacia La Estrella, creemos que la prevención es la mejor herramienta para disfrutar de esta estación al máximo. Por eso, hemos preparado esta guía práctica con las claves fundamentales para proteger tu piel, mantener una hidratación óptima y adoptar hábitos que refuercen tu bienestar durante los meses de calor.

Desde la protección solar diaria hasta la elección de una alimentación fresca, estos consejos son tu aliado para transformar los cuidados en una rutina simple y efectiva. Porque un verano bien cuidado es un verano que se vive con más energía y plenitud.

¡Tomá nota y preparate para brillar con salud!

Protección solar diaria

Por qué: La radiación UV puede provocar quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro y aumentar el riesgo de cáncer de piel. El cuidado diario es fundamental incluso en días nublados.

Qué hacer:

  • Aplicar protector solar FPS 30 o más 20–30 minutos antes de exponerse.
  • Reaplicar cada 2 horas o después de nadar o transpirar.
  • Usar sombrero, lentes con filtro UV y prendas livianas que cubran hombros y espalda.
  • Evitar la exposición entre las 10 y las 16 horas.
  • En bebés menores de 1 año, evitar completamente la exposición directa al sol.
Hidratación adecuada

Por qué: El calor incrementa la pérdida de líquidos y electrolitos. La deshidratación puede generar cansancio, mareos, dolor de cabeza, irritabilidad o aumento de la frecuencia cardíaca.


Qué hacer:

  • Beber agua de manera regular a lo largo del día, incluso sin sed.
  • Aumentar la ingesta en días de mucho calor o durante actividad física.
  • Incorporar frutas y verduras ricas en agua como sandía, melón, pepino y cítricos.
  • Evitar el exceso de alcohol, ya que favorece la deshidratación.
  • En niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas requieren especial atención.
Cuidado de la piel y del cabello

Por qué: El sol, el viento, el cloro y la sal del mar pueden resecar la piel y el cabello, generando irritación, ardor, descamación o alergias.


Qué hacer:

  • Usar cremas hidratantes después de la ducha, preferentemente con aloe vera o hidratantes profundos.
  • Aplicar productos capilares nutritivos o protectores solares para el cabello antes de exponerse al sol.
  • Lavar piel y cabello con agua dulce después de entrar al mar o la pileta.

Por qué: Las temperaturas elevadas pueden afectar la capacidad del cuerpo para regularse, provocando desmayos, confusión, náuseas o fiebre. Es una urgencia que debe prevenirse.


Qué hacer:

  • Permanecer en lugares frescos, sombreados o con ventilación adecuada.
  • Limitar la actividad física intensa en horarios de mayor calor.
  • Usar ropa clara, liviana y de algodón.
  • Refrescar el cuerpo con paños húmedos en nuca, axilas y frente.
  • No dejar a niños ni mascotas dentro del auto, aunque sea por poco tiempo.
Alimentación ligera y saludable

Por qué: Durante el verano, una alimentación fresca y nutritiva ayuda a mantener la energía, favorecer la digestión y evitar malestar.


Qué hacer:

  • Elegir frutas, verduras, ensaladas frescas y comidas de fácil digestión.
  • Preferir métodos de cocción simples: vapor, horno o plancha.
  • Evitar comidas muy pesadas, picantes o frituras en exceso.
  • Reducir el consumo de alcohol y bebidas azucaradas.
  • Incorporar alimentos ricos en antioxidantes, como frutos rojos, cítricos y vegetales de colores.
Seguridad en piletas, ríos o mar

Por qué: Las actividades acuáticas pueden generar irritaciones en la piel y los ojos, pero también accidentes si no se toman medidas preventivas.


Qué hacer:

  • Usar calzado adecuado para evitar hongos en zonas húmedas como duchas o piletas.
  • Enjuagar la piel y el cabello con agua dulce después del contacto con cloro o sal.
  • Utilizar antiparras si los ojos se irritan con el cloro.
  • Supervisar a los niños en el agua en todo momento, aunque sepan nadar.

Por qué: Contar con los productos adecuados ayuda a reforzar los cuidados y prevenir problemas derivados del sol y el calor.


Qué hacer:

  • Consultar sobre protectores solares, pós-sol, cremas hidratantes, brumas refrescantes y lociones para piel sensible.
  • Pedir asesoramiento sobre productos para niños, adultos mayores o pieles reactivas.
  • Consultar por sales de rehidratación oral, protectores labiales, geles refrescantes o hidratación intensiva para después del sol.
  • No automedicarse ante quemaduras solares intensas, irritación persistente o signos de golpe de calor.

Con los cuidados adecuados, el verano se disfruta más y mejor. Tomá estas medidas como parte de tu rutina diaria. Tu bienestar es prioridad.

Estamos para cuidarte.